Inicio : Los Grados  
En este capítulo trataré la cuestión de los Grados en artes marciales, haciendo primero un análisis y breve historia al respecto, para luego señalar cuales son más o menos los requerimientos generales que rigen los diversos estilos de Karate a nivel internacional, para finalizar con la exposición de como tratamos este tema en nuestro propio estilo, el Kosho-Ryu Kenpo, y el Fu-Shih Kenpo.

La cuestión de los Grados es una responsabilidad que compartimos todos los practicantes, delegados, cinturones negros, instructores, monitores, profesores y maestros. También atañe a las Asociaciones, Federaciones o instituciones pertinentes.

El problema de los grados, surge cuando Gichin Funakoshi otorgó el 1º Dan de Karate en 1924, siguiendo un consejo dado a él por Jigoro Kano (fundador del Judo). Este último le había dicho, -Señor Funakoshi, no hay bastantes grados en Karate, deberías reflexionar hacia un sistema de Dan, porque si el Karate se desarrolla, esto será necesario. Los otros Maestros, incluso los que estaban en contra de esta actitud del Señor Funakoshi, han luego adoptado este sistema, el cual se ha transformado en una institución en el mundo de Karate y otros sistemas.

En un principio, el sistema de Dan, alcanzaba solo hasta el nivel de 5º Dan, y con el aumento de el número de Karatekas, la mayoría de las escuelas han optado por incrementar dichos grados hasta el nivel de 10º Dan. Hoy este sistema de 10º Dan es el más conocido, sin embargo existen divergencias entre las corrientes y las escuelas en cuanto a la atribución de grados o niveles, según cada escuela o sistema. Los criterios a la hora de juzgar varían, por ejemplo existe una diferencia de Dan entre los Karatekas o Kenpoistas de un mismo nivel, según la escuela, región u organización donde ellos dependen o viven.

Por otro lado, el término Dan está utilizado hoy en diversas disciplinas de Artes Marciales, con diferentes sistemas y requerimientos para su obtención. Así en Tae-Kwon-Do por ejemplo, según el señor Lee Kuwan-Toung, una persona teniendo las mismas disposiciones y entrenando asiduamente puede obtener su 1º Dan en Corea en tan solo 6 meses. Sin embargo en Karate en Japón, la norma habitual es un mínimo de 1 año y medio. En Kendo se puede obtener el 3º Dan al cabo de 3 años. Mientras que en Kosho-Ryu Kenpo Fu-Shih, se obtiene el 1º Dan solo al cabo de 3/4 años de entrenamiento. Hay entonces como podéis ver unas diferencias importantes en las condiciones exigidas según la disciplina o estilo. En nuestra Federación Española de Artes Marciales, FEAM, los requerimientos globales básicos intermedios aplicables a cualquier estilo de Karate, Kenpo, Kung-Fu, o Tae-Kwon-Do, exigen un mínimo de 2 a 3 años de entrenamiento para optar al Cinturón Negro 1º Dan.

Mientras el Karate se desarrollaba en masa, aparecieron varios conflictos entre corrientes de la misma escuela o entre Federaciones, o Asociaciones, en razón a diferentes problemas técnicos, administrativos, personales, políticos y económicos; pasa que algunas veces los Karatekas o Kenpoistas cambian de escuela o de organización. Las condiciones del cambio normalmente se terminan según la obtención de los grados demás en el nuevo grupo. Esto quiere decir que los elementos de inflación de los Dan son para convencer a la persona a que se decida a cambiar de grupo, en vista de que por el contrario esta no estaría dispuesta exponiéndose a una pérdida de nivel.

Para elaborar el sistema de niveles, o grados de la Academia, hay que partir de una realidad, constatamos entonces que existen en el mundo del Karate, un gran número de grupos que otorgan los grados de Dan según los criterios que ellos mismos establecen, y no como se han dictado en los debates de los expertos y Maestros. En efecto, es un punto que deberíamos tomar en cuenta para la actividad de la Academia, sin tener por lo tanto la intención de ir en contra de alguna tendencia insistente a la hora de actuar. Admitiendo las divergencias aparecidas a lo largo de la evolución del Karate, en las sociedades de nuestra época, la academia necesita criterios para poder continuar con su actitud autónoma, y para profundizar en el arte se le propone elaborar sus propios criterios de calificación teniendo en cuenta una serie de valores. Esta iniciativa no entra en competencia con los sistemas insistiendo que no establece una alegación de la legitimidad de los grados atribuidos por otro lado, al contrario, el objetivo es prolongar las calificaciones establecidas por las diferentes instituciones, y retomarlas en la perspectiva de la academia, que es quién la practica desde hace largo tiempo. A partir de este breve análisis histórico damos a continuación los 5 Niveles de Calificación establecidos; GAKUSHI, JUNSHI, RENSHI, KYÔSHI, Y HANSHI.

Este sistema puede coexistir con la organización existente de los Dan en 10 grados o niveles, atribuidos por otro lado o ser adoptado por una escuela como sistema único de referencia. La progresión por el Kyu queda bajo la responsabilidad de cada Profesor en el seno de su propio Dojo. Los 3 títulos de RENSHI, KYÔSHI Y HANSHI especifican el nivel del Maestro. Los dos primeros niveles de GAKUSHI Y JUNSHI especifican la etapa preparatoria. Esto corresponde al trabajo de profundizar en el Budo, en la perspectiva de una practica que se prolongue a todo lo largo de una vida y conlleva a lo largo del tiempo varias etapas.

Gakushi: Corresponde al estado de aprendizaje y al nivel de un Cinturón Negro con 3 a 5 años de practica, y una buena integración de las técnicas fundamentales, también es la etapa en la cual el aprendiz va a adquirir conocimientos de los principales Katas. La progresión que sigue es propia a cada escuela. El Gakushi, es nombrado por un Renshi de su escuela, o a falta de eso, por los Jefes o Directivos de su estilo. Puede llevar el Cinturón Negro.

Junshi: Corresponde a los miembros investigadores asociados de la academia, y se sitúan más a o menos al nivel de 3º Dan, tal y como es atribuido en la mayoría de las escuelas y de los grupos. Este es un estado de maduración de los conocimientos técnicos, que debe conducir al practicante al dominio total de su estilo. El Junshi, es nombrado por un Renshi de su escuela o por los Jefes de su estilo.

Renshi: Corresponde a los miembros científicos activos de la academia, con una edad mínima requerida de 35 años, y al menos 20 años de experiencia en la practica de su estilo. El Renshi tiene como objetivo un cierto número de investigaciones y descubrimientos científicos a través de la etapa de enseñanza, la cual será compartida con otros miembros de las artes marciales o estilo. Quizás no solo sea un experto en su propio estilo, sino que también se ha abierto a la practica de otras disciplinas marciales. Asegurandose una responsabilidad real, pudiendo apadrinar a varios Gakushis, y Junshis. Es un estado de profundización y de bienestar. El Renshi es nombrado por un colegio compuesto de miembros fundadores y de Kyôshis.

Para ser admitido al título de Renshi, el candidato debe de haber adquirido la formación general de la escuela de la cual procede. La academia se basa sobre la realidad del estilo. Constatamos relativamente poca diferencia antes del nivel de 4º Dan y respetamos la exigencia de cada escuela y de cada grupo para poder acceder a este grado. Entonces de una manera general, consideramos que el 4º Dan es el nivel mínimo para poder ser candidato a Renshi, cuando este corresponde según los criterios internos de una escuela a la adquisición de la formación general. La academia toma en cuenta la experiencia de cada Karateka o Kenpoista a lo largo de su propia formación, si algunos han estudiado en particular los Katas y sus aplicaciones, otros han profundizado en la adquisición de la eficacia en combate de competición. La motivación y la objetividad de cada uno puede evolucionar a lo largo de los años. La academia tiene como objetivo profundizar en las cualidades de la practica respondiendo a las diferentes etapas de la vida de una persona. Esto en la perspectiva de proponernos una disciplina de perseverancia durante toda nuestra vida, para conseguir un conocimiento personal de el Karate-Do y/o Kenpo, sobre este largo período de tiempo los criterios de progresión de esta nuestra actividad empiezan con la adquisición de el conjunto de formación de una Escuela. Por otro lado los Karatekas correspondientes a este nivel son relativamente jóvenes y por tanto capaces de efectuar los ejercicios de combate, así que es necesario para obtener la calificación de Renshi que el candidato muestre su dominio de una disciplina y capacidades suficientes en la técnica de combate libre o convencional.

Kyôshi: Corresponde a un nivel de experto, con edad mínima requerida de 45 años, y la experiencia debe superar los 30 años de practica en las artes marciales. El nivel es el dominio, la acción llevada por el Kyôshi es de la difusión del Budo. El conocimiento de otras escuelas y de otros estilos o disciplinas debe ser profundizado para poder asegurar el plano de la sabiduría y de la practica con una enseñanza justa y abierta. El Kyôshi es nombrado por los Hanshi y por sus iguales.

Hanshi: Es una distinción excepcional que corresponde a las personas que han hecho del Budo el centro de su vida y que han por su sabiduría y por su ejemplo participado en mantener lo esencial del Arte, y también porque han hecho evolucionar las disciplinas marciales. La edad mínima requerida tradicionalmente para adquirir este nivel es de 55 años. Y la experiencia necesaria es de 40 años de practica regulares. Después de satisfacer todas las exigencias requeridas para los niveles de Renshi y Kyôshi, haciendo prueba de equilibrio y cualidad en su practica del Budo. El Hanshi es reconocido y elegido por sus iguales y los del colegio de Kyôshis.

En Fu-Shih Kenpo abogamos porque sean los Maestros directos de cada linea quienes califiquen a sus propios estudiantes, quién mejor sino ellos podrán valorar y hacer honor a los esfuerzos, tiempo, dedicación, constancia, características o cualidades que envuelven a cada uno de sus alumnos. Cuantas etapas hermosas, espontaneas manifestaciones y acercamientos al arte no se quedan en el olvido con el paso del tiempo. O durante una nerviosa y excitante jornada de exámenes sostenida ante un tribunal generalmente desconocido, con gustos y preferencias distintas, y con aspectos de verdugos intransigentes.

Y volviendo a los requerimientos, es verdad que hay diferencias de calidad y contenido en los grados otorgados por distintas organizaciones , estilos o escuelas. Pero no es menos cierto que esta diferencia también es evidente entre Cinturones Negros, miembros de una misma escuela, región, u organización. Al fin y al cabo todos los seres humanos somos distintos. Y resulta totalmente imposible que todos alcancemos los mismos niveles de ejecución y/o manifestación del arte, simplemente diferenciación de nuestras cualidades físicas y psíquicas.